En realidad, esta distinción no es exclusiva del español, ya que
el resto de las lenguas
peninsulares (el portugués,
el gallego, el catalán, el asturiano, el aragonés) también la tienen. No
obstante, es verdad que las demás lenguas romances, como el italiano o el
francés, sólo poseen una: per y pour respectivamente. ¿Por qué en
español hay dos?
En realidad, esta distinción no es exclusiva del español, ya que
el resto de las lenguas
peninsulares (el portugués,
el gallego, el catalán, el asturiano, el aragonés) también la tienen. No
obstante, es verdad que las demás lenguas romances, como el italiano o el
francés, sólo poseen una: per y pour respectivamente. ¿Por qué en
español hay dos?
POR
Para empezar, observemos las siguientes oraciones en las que
aparece exclusivamente la preposición por:
- Te envié la
información por correo.
- Habló él por
mí.
- Por la tarde
iremos al cine.
- ¿Quieres
pasear por el parque?
- No veo nada
por aquí.
- Lo hice por
no molestar.
- Tengo diez
bolígrafos: nos tocan dos por persona.
- Estaré aquí
por tres meses (español de América).
- Cerrado por
vacaciones.
Como podemos comprobar, la preposición por tiene muchos significados:
- causa: Lo
hice por no molestar; Cerrado por vacaciones.
- localización
indeterminada: Por la
tarde iremos al cine; ¿Quieres pasear por el parque?; No veo nada por
aquí; Estaré aquí por tres meses.
- intercambio: Habló
él por mí.
- medio: Te envié la información por
correo.
- distribución: Tengo diez bolígrafos: nos
tocan dos por persona.
Esto es así porque en latín
clásico había dos preposiciones, per y pro,
cada una con significados diferentes:
- per: a través de, por medio de, durante, por
- pro: delante
de, en favor de, en lugar de, en calidad de, según
Posteriormente, en latín vulgar, per y pro se fusionaron en una sola forma
que heredó el significado de las dos. De este modo:
- de per provienen los significados de a través de, a lo largo
de, durante (pasear por el parque, por la tarde); de medio (Lo logró por sus propios
méritos); de causa (por tu culpa).
- de pro, la idea de
intercambio o sustitución (vete tú por mí), de modalidad (dar por seguro), en
favor de (lo digo por ti).
Para empezar, observemos las siguientes oraciones en las que
aparece exclusivamente la preposición por:
- Te envié la información por correo.
- Habló él por mí.
- Por la tarde iremos al cine.
- ¿Quieres pasear por el parque?
- No veo nada por aquí.
- Lo hice por no molestar.
- Tengo diez bolígrafos: nos tocan dos por persona.
- Estaré aquí por tres meses (español de América).
- Cerrado por vacaciones.
Como podemos comprobar, la preposición por tiene muchos significados:
- causa: Lo hice por no molestar; Cerrado por vacaciones.
- localización indeterminada: Por la tarde iremos al cine; ¿Quieres pasear por el parque?; No veo nada por aquí; Estaré aquí por tres meses.
- intercambio: Habló él por mí.
- medio: Te envié la información por correo.
- distribución: Tengo diez bolígrafos: nos tocan dos por persona.
Esto es así porque en latín
clásico había dos preposiciones, per y pro,
cada una con significados diferentes:
- per: a través de, por medio de, durante, por
- pro: delante de, en favor de, en lugar de, en calidad de, según
Posteriormente, en latín vulgar, per y pro se fusionaron en una sola forma
que heredó el significado de las dos. De este modo:
- de per provienen los significados de a través de, a lo largo de, durante (pasear por el parque, por la tarde); de medio (Lo logró por sus propios méritos); de causa (por tu culpa).
- de pro, la idea de intercambio o sustitución (vete tú por mí), de modalidad (dar por seguro), en favor de (lo digo por ti).
PORA - PARA
En el español arcaico encontramos las preposiciones 1) por, par en fórmulas de juramento y 2) pora, que expresaba finalidad o
dirección, de la que derivaría la actual para (predominante a partir del s. XIII).
Poema de Mio Cid (versos 1964-1967)
Non lo detardan, a mio Çid se tornavan.
Della part et della pora las vistas se adobaban:
¿quien vio por Castiella tanta mula preçiada
E tanto palafre que bien anda […]?
Hay dos teorías sobre el origen de pora (actual para):
1) Dado que
en español medieval no tenemos documentada la forma pera, al contrario de lo que
ocurre en portugués y en catalán, muchos estudiosos (Diez, Menéndez Pidal,
Meyer-Lübke, Corominas) apoyaron la hipótesis de que provenía de la combinación
de las preposiciones latinas PRO
AD -> POR A(D) -> PORA
-> PARA (y no de PER AD, o al menos no de una manera exclusiva y directa).
Una prueba que avala esta teoría es, por una parte, además de la ya mencionada
ausencia de pera, el éxito
de la preposición pro sobre per (prolongar) en español, y por
otra, el hecho de que para tenga
un significado más de finalidad que de extensión, como veremos en el segundo
punto.
2) La
segunda teoría (Gamillscheg) defiende que en latín tardío (siglos VII-VIII) se
formaron dos yuxtaposiciones prepositivas: PER
AD y PRO AD. La primera, per
ad, expresaba sobre todo
dirección, siendo ad el elemento principal y per otra preposición con la que se marcaba
la extensión del movimiento, ya que significaba a través de. En pro ad el elemento
principal era pro (en favor de), con el que
se marcaba la finalidad, y ad un sufijo que reforzaba el significado
de la primera preposición. Posteriormente, las formas per ad y pro
ad confluyeron en una sola:
en pora, que a partir del s.
XIII (época alfonsí) se generalizó como para. Sin embargo, como
comentaba en el punto 1, en español para tiene un significado más de finalidad
que de extensión, ya que en este último caso se utiliza la preposición hacia:
- Finalidad del movimiento: Lo llevó para casa (no hacia casa).
- Extensión del movimiento: Se inclinó hacia mí (no para mí).
Por lo tanto, para se creó con el objetivo de marcar
la idea inequívoca de
finalidad, de la que proviene
el resto de sus significados: plazo temporal, tiempo preciso en el futuro: Lo necesito para mañana;
destinatario: Esto es para ti;
dirección a un destino: Quiero
ir para casa; utilidad o servicio: pastillas
para la tos.
En el español arcaico encontramos las preposiciones 1) por, par en fórmulas de juramento y 2) pora, que expresaba finalidad o
dirección, de la que derivaría la actual para (predominante a partir del s. XIII).
Poema de Mio Cid (versos 1964-1967)
Non lo detardan, a mio Çid se tornavan.
Della part et della pora las vistas se adobaban:
¿quien vio por Castiella tanta mula preçiada
E tanto palafre que bien anda […]?
Hay dos teorías sobre el origen de pora (actual para):
1) Dado que
en español medieval no tenemos documentada la forma pera, al contrario de lo que
ocurre en portugués y en catalán, muchos estudiosos (Diez, Menéndez Pidal,
Meyer-Lübke, Corominas) apoyaron la hipótesis de que provenía de la combinación
de las preposiciones latinas PRO
AD -> POR A(D) -> PORA
-> PARA (y no de PER AD, o al menos no de una manera exclusiva y directa).
Una prueba que avala esta teoría es, por una parte, además de la ya mencionada
ausencia de pera, el éxito
de la preposición pro sobre per (prolongar) en español, y por
otra, el hecho de que para tenga
un significado más de finalidad que de extensión, como veremos en el segundo
punto.
2) La
segunda teoría (Gamillscheg) defiende que en latín tardío (siglos VII-VIII) se
formaron dos yuxtaposiciones prepositivas: PER
AD y PRO AD. La primera, per
ad, expresaba sobre todo
dirección, siendo ad el elemento principal y per otra preposición con la que se marcaba
la extensión del movimiento, ya que significaba a través de. En pro ad el elemento
principal era pro (en favor de), con el que
se marcaba la finalidad, y ad un sufijo que reforzaba el significado
de la primera preposición. Posteriormente, las formas per ad y pro
ad confluyeron en una sola:
en pora, que a partir del s.
XIII (época alfonsí) se generalizó como para. Sin embargo, como
comentaba en el punto 1, en español para tiene un significado más de finalidad
que de extensión, ya que en este último caso se utiliza la preposición hacia:
- Finalidad del movimiento: Lo llevó para casa (no hacia casa).
- Extensión del movimiento: Se inclinó hacia mí (no para mí).
Por lo tanto, para se creó con el objetivo de marcar
la idea inequívoca de
finalidad, de la que proviene
el resto de sus significados: plazo temporal, tiempo preciso en el futuro: Lo necesito para mañana;
destinatario: Esto es para ti;
dirección a un destino: Quiero
ir para casa; utilidad o servicio: pastillas
para la tos.
CONVIVENCIA Y EVOLUCIÓN DE POR Y PARA
En la Edad Media, durante algún tiempo, por y pora – para fueron intercambiables, hasta que poco
a poco se fueron especializando en los significados distintos que tienen en la
actualidad. De todas maneras, por no ha perdido totalmente su
significado de finalidad, tal como se puede comprobar en los
siguientes ejemplos:
Me río por / para no llorar.
Habla en voz baja por / para no molestar.
Libro de Alexandre (s. XIII) (estrofa
2306)
Dizién que por saber qué fazién los pescados,
cómo bivién los chicos entre los más granados,
fizo cuba de vidrio con muzos bien çerrados,
metióse él de dentro con dos de sus crïados.
Por último, el hecho de que las ideas de causa y finalidad sean tan próximas, lo ilustra la
posibilidad de poder responder con para a
las preguntas encabezadas con un por
qué:
- ¿Por qué no me has dicho la verdad?
- Para no
hacerte daño.
En la Edad Media, durante algún tiempo, por y pora – para fueron intercambiables, hasta que poco
a poco se fueron especializando en los significados distintos que tienen en la
actualidad. De todas maneras, por no ha perdido totalmente su
significado de finalidad, tal como se puede comprobar en los
siguientes ejemplos:
Me río por / para no llorar.
Habla en voz baja por / para no molestar.
Libro de Alexandre (s. XIII) (estrofa
2306)
Dizién que por saber qué fazién los pescados,
cómo bivién los chicos entre los más granados,
fizo cuba de vidrio con muzos bien çerrados,
metióse él de dentro con dos de sus crïados.
Por último, el hecho de que las ideas de causa y finalidad sean tan próximas, lo ilustra la
posibilidad de poder responder con para a
las preguntas encabezadas con un por
qué:
- ¿Por qué no me has dicho la verdad?
- Para no
hacerte daño.
BIBLIOGRAFÍA
- BOSQUE et
al. (2010). Nueva gramática de la lengua
española. Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de
la Lengua Española.
- DIEZ, F.
(1853). Etymologisches
Wörterbuch der romanischen Sprachen. Bonn:
Marcus.
- GAMILLSCHEG,
E. (1969). Por… para. Ein
Kapitel historisch spanischer Syntax. En Philologische
Studien für Joseph M. Piel (pp.
78-87). Heidelberg: Carl Winter.
- LAPESA, R.
(1981). Historia de la
lengua española. Madrid:
Gredos.
- LLITERAS, M.
(2007). Propuesta de
explicación histórica de la oposición para/hacia. Alicante:
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Enlace
web: http://www.cervantesvirtual.com/obra/propuesta-de-explicacin-histrica-de-la-oposicin-parahacia-0/
- MENÉNDEZ
PIDAL, R. (1973). Manual
de gramática histórica española. Madrid:
Espasa-Calpe.
- MEYER-LÜBKE,
W. (1974). Grammaire des
langues romaines, vol.
III. Ginebra y
Marsella: Slatkine Reprints y Laffitte Reprints.
- RIIHO, T.
(1979). Estudio sobre los
orígenes y la evolución de una oposición prepositiva iberorrománica. Helsinki: Helsingfors.
- TORRENS
ÁLAVAREZ, Mª J. (2007). Evolución
e historia de la lengua española. Madrid:
Arco Libros.
- TEXTOS
LITERARIOS:
ANÓNIMO (2001). Poema de Mio Cid. Madrid:
Cátedra, (p. 216).
RUIZ CASANOVA, J. F. (1998). Antología
Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Madrid:
Cátedra, (p. 97).
- BOSQUE et al. (2010). Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Real Academia Española, Asociación de Academias de la Lengua Española.
- DIEZ, F. (1853). Etymologisches Wörterbuch der romanischen Sprachen. Bonn: Marcus.
- GAMILLSCHEG, E. (1969). Por… para. Ein Kapitel historisch spanischer Syntax. En Philologische Studien für Joseph M. Piel (pp. 78-87). Heidelberg: Carl Winter.
- LAPESA, R. (1981). Historia de la lengua española. Madrid: Gredos.
- LLITERAS, M. (2007). Propuesta de explicación histórica de la oposición para/hacia. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Enlace web: http://www.cervantesvirtual.com/obra/propuesta-de-explicacin-histrica-de-la-oposicin-parahacia-0/
- MENÉNDEZ PIDAL, R. (1973). Manual de gramática histórica española. Madrid: Espasa-Calpe.
- MEYER-LÜBKE, W. (1974). Grammaire des langues romaines, vol. III. Ginebra y Marsella: Slatkine Reprints y Laffitte Reprints.
- RIIHO, T. (1979). Estudio sobre los orígenes y la evolución de una oposición prepositiva iberorrománica. Helsinki: Helsingfors.
- TORRENS ÁLAVAREZ, Mª J. (2007). Evolución e historia de la lengua española. Madrid: Arco Libros.
- TEXTOS LITERARIOS:
ANÓNIMO (2001). Poema de Mio Cid. Madrid:
Cátedra, (p. 216).
RUIZ CASANOVA, J. F. (1998). Antología
Cátedra de Poesía de las Letras Hispánicas. Madrid:
Cátedra, (p. 97).

Comentarios
Publicar un comentario