Se suele enseñar que en español el verbo haber tiene una conjugación personal y otra impersonal. ¿Por qué es así?
El verbo AVER (actual haber)
En el español arcaico había dos verbos con los que se podía expresar
posesión, los cuales tenían dos significados ligeramente diferentes:
1) tener: era durativo y
significaba “estar en posesión de algo”, “mantener”.
2) aver: era incoativo, y
significaba “obtener, conseguir, lograr”.
Ambos verbos regían complemento directo (eran transitivos), pero mientras tener solía ir acompañado de nombres
concretos, aver más a menudo de nombres abstractos.
De todas maneras, había muchas interferencias entre los dos.
¡Dios, que bien tovieron armas el
Çid e sus vassalos! (v. 2243)
¡En braços tenedes mis fijas tan
blancas commo el sol! (v. 2333)
Destos .iii. mill marcos los .cc. tengo
yo. (v. 3231)
En tu amistad no quiero aver
raçion (v. 3388)
Metio so’l escaño tanto ovo el
pavor (v. 2287)
Ellos en esto estando don avien
grant pesar (v. 2311)
En lo que fablo avie poco
recabdo. (v. 3376)
En el Siglo de Oro se generalizó el uso del verbo tener, y haber quedó
relegado a su papel de verbo auxiliar.
(H)Y - (H)I
En Español medieval, y/i era un
adverbio pronominal derivado del latín IBI (allí), del que provienen el italiano vi
(antiguo ivi) y el francés y.
Cantar de Mio Cid
Estos se adoban por ir con el Campeador
e todos los otros que i son.
Crónica General
Et cogiéronse estonces et metiéronse en una villa que dizien Tablada, que
era y cerca de Sevilla allí do agora
dizen el campo de Tablada, para defenderse
y, pues que a las naves no se podien acoger.
AY - HAY
En español medieval ya encontramos la forma ay (actual hay), que es el resultado de la fusión de la tercera persona del verbo haber con el adverbio pronominal y.
Cantar de Mio Cid
No lo quiero falir por nada de quanto ay
parado. (v. 2224)
Se ha generalizado la teoría de que la desinencia -y, procedente de ibi, se unió a la primera persona
del singular del presente de indicativo de los verbos dar, ir, ser y estar, razón por la cual tendríamos las formas modernas de doy, voy, soy y estoy (frente a las antiguas de so, do, vo, esto). El pronombre y sustituiría en su origen a un pronombre dativo (doy a aquel lugar). A partir de dar, y se habría propagado a los verbos ser, estar, ir, o se habría producido una aglutinación independiente, ya que también se prestaban a ir acompañados de adverbios de lugar. En realidad esta es una de las varias teorías que existen acerda del origen de -y en soy, doy, voy y estoy, aunque no es la más apoyada en las últimas investigaciones.
Lo que sí es más seguro, es que la forma del adverbio ahí procede de AD (a, hacia) + IBI (allí).
El hecho de que haber fuera en el
pasado un sinónimo de tener, explica
la posibilidad de sustituir un verbo por otro (más concretamente tener por hay), siendo tener
personal y haber (hay) impersonal:
Para vivir sano, tengo que comer
mejor.
Para vivir sano, hay que comer
mejor.
En la habitación hay una mesa
grande.
En la habitación tenemos una mesa
grande.
BIBLIOGRAFÍA
- GALMÉS DE FUENTES, Á. (1996). Influencias sintácticas y estilísticas del árabe en la prosa medieval castellana. Madrid: Gredos.
- IORDAN, I. y MANOLIU, M. (1989). Manual de lingüística románica. Madrid: Gredos.
- LAPESA, R. (1981). Historia de la lengua española. Madrid: Gredos.
- SANTANO MORENO, J. (2009). De morfología y sintaxis españolas. Dos estudios interpretativos. Milán: LED. Recuperado el 30 de mayo de 2017 de: http://www.ledonline.it/Il-Segno-le-Lettere/allegati/morfologia-y-sintaxis-espanolas.pdf
- TEXTOS LITERARIOS: ANÓNIMO (2001). Poema de Mio Cid. Madrid: Cátedra.
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